una de las siete colinas ubicadas al este del río Tíber. Históricamente, parece que ya
hubo antes asentamientos en la zona, pero en la Antigüedad se explicaban muchos
acontecimientos a partir de la intervención divina, para así dignificarlos. El origen de Roma
es un claro y excelente ejemplo de ello.
asentada sobre el Palatino y a orillas del río Tíber.
A lo largo del siglo VI a. C., los etruscos, pueblo singular del norte de la península itálica, hicieron de esta aldea una auténtica ciudad, con sus calles, plazas, mercados, tiendas, templos y edificios públicos.
Sin darnos cuenta, encontramos a los romanos luchando en el siglo III a. C. contra los artagineses Asdrúbal y Aníbal, que intentaron conseguir la hegemonía del Mediterráneo occidental y que, incluso a lomos de elefantes, intentaron dominar Roma, atravesando los Alpes.
A lo largo de estos siglos remotos, Roma se constituyó en un estado fuerte. Dejó de ser una ciudad-estado, a la manera griega u oriental, y se perfiló como una potencia militar, colonial y política, con aportaciones a la civilización de enorme trascendencia para la historia occidental.
Los gemelos Rómulo y Remo era hijos de Rea Silvia, virgen vestal, descendiente de Enas y de Marte (Ares), dios de la guerra. En el momento de su nacimiento, el malvado tío de su madre, Amulio (que había depuesto a su padre) la mata y arroja a los pequeños al río Tiber. Afortunadamente, al ser arrastrados hasta la orilla, una loba los protege, hasta que Fástulo, un pastor del viejo rey los encuentra. Al crecer los niños, Fástulo les cuenta la historia, entonces, matan a Amulio y restauran a su abuelo en el trono. Luego deciden construir una ciudad junto al Tiber. Ambos suben por una colina y busca auguros de los dioses para decidir quien los habrá de gobernar. Rómulo vence ya que ha visto doce buitres y Remo solo seis, entonces comienza a trazar un surco para delimitar la ciudad. Entonces Remo comienza a burlarse y salta sobre el surco, por lo cual, Rómulo lo mata.
Para conseguir poblar la ciudad, Romulo la convierte en una ciudad inviolabre que pronto se llena de forajidos que raptan a sus esposas en la cercana tribu de los sabinos. Ya establecida Roma, Marte se lleva a Rómulo en su carrosa y lo hace dios .



